Alpes, lagos helados, ciudades en blanco y negro.
Un archivo honesto acepta que el invierno europeo tiene su propio tono — y que no es siempre amable. Esta serie reúne inviernos recientes: Hallstatt reflejándose en su lago con el bosque ocre colgado de la montaña, la ruta del valle austriaco en blanco y negro granulado, los Dachstein recortados sobre un pueblo que huele a chimenea, Viena y su Hotel Sacher como postal detenida, Vall d'Aran enmarcado como si fuera un fotograma, Nueva York en Navidad con sus rascacielos y sus salones vacíos.
El B/N no es efectista: es una decisión de temperatura. El frío, aquí, no se describe — se fotografía.